Entrevista Marco Espinoza
Podrías hacer un breve panorama de la situación actual del teatro en Chile?
La producción cultural o teatral viene atravesando por una creciente desde hace algún tiempo, denominarlo industria es mucho para lo que está ocurriendo en el país, sí es cierto que ha habido una crecida en la producción, pero no tanto como para hablar de una industria. Yo calculo que el festival de Santiago a Mil sí podría ser considerado como una industria, por el nivel de producción con que cuenta. De alguna medida, en todo caso, el término de industria si se podría aplicar a lo que está pasando. Cuando el teatro no produce reflexión, como muchos ahora, sí es industrializado. La política cultural tiende a beneficiar espectáculos o creadores, pero eso no significa que de esos beneficios se puedan obtener logros o reflexiones teóricas y teatrales. Quiero decir, de alguna manera siento que la oficialidad satisface mucho sus ansias de hacer que la cultura sea popular hablando mucho de cifras y de espectáculos que se han hecho y de actores, directores y dramaturgos que hay en Chile, pero nadie ha generado una reflexión de lo que hay detrás de eso que sustente aquello. Entonces en términos estadísticos funciona, pero en términos formales o de artesanía, esto se ha vuelto un Mcdonnalds del teatro. Cada cual hace su proyecto, su proyecto gana y se da una suerte de mcdonnalización del teatro, en ese sentido sí opera como industria, como fábrica. Se hace mucho pero se reflexiona prácticamente nada…
Crees que se da más la banalización del teatro, con espectáculos como, por ejemplo, los que se dan por televisión?
Yo creo que va mucho más allá de eso, ese es otro formato. Yo creo que hay buenas propuestas, incluso dentro de esta mcdonnalización, hay unos proyectos que han ganado fondos privados o públicos con muy buenas propuestas, pero esas obras quedan en eso y no hay una reflexión más allá. Esas obras se presentan, hacen sus temporadas de 12 funciones que son las mínimas requeridas por la oficialidad y luego de eso nadie más sabe qué se hicieron. Hay muchas compañías de gente joven que hacen cosas muy buenas pero que luego de eso no hay ninguna reflexión. Yo después de hacer un doctorado me dediqué a investigar porqué no hay registros del impacto del teatro. Y no hay estudios en términos de investigación reflexiva, se suele hablar en términos de cantidad de obras, directores o actores, pero nadie habla de la calidad de las mismas. Ni reflexión del contenido entendido como un espejo social de lo que está pasando en Chile. Nos conformamos con los números.
Entonces qué es lo que está fallando para que no se de eso.
Creo que falta investigación, creo que el área de investigación teórica teatral no existe. NO hay investigación científica teórica sobre el teatro que sea publicable. A pesar de que hay fondos para eso, creo que no a mucha gente le interesa porque no trabaja con el fenómeno en sí, sino observándolo, entonces el problema es que los artistas queremos vivir el fenómeno y no queremos observarlo. Nuestras tendencias van hacia la experimentación en escena y no para la publicación o difusión de los contenidos de esa obra. Yo no creo que el problema sea de si hay pocas o muchas obras, el problema radica en que no hay gente preparada para reflexionar en torno al teatro de manera seria y profesional. O hay muy pocos.
Tampoco se publica…
Claro, piensa que yo como director prefiero si tengo que enviar un proyecto, prefiero enviar uno donde yo sea director o dramaturgo a uno donde voy a publicar un libro. Como artista me siento mucho más cercano al fenómeno de la creación y producción que al de la investigación. Afortunadamente la universidad de Chile me ha dado la oportunidad de investigar, por eso hemos publicado un par de libros.
Hay mercado para esas investigaciones?
La verdad es que no, yo tengo una oficina llena de libros que no se han podido distribuir porque a nadie le importa el tema. Tengo más de 500 libros acumulados de Dramaturgia Nueva, ha sido muy difícil venderlos porque a poca gente le interesa leer sobre reflexión teorica. En el extranjero le ha ido muy bien, pero acá en Chile a pocos les importa. La gente prefiere sentarse a ver el espectáculo y sacar sus propias conclusiones.
Como ves la audiencia, puedes hacer un pequeño perfil de ésta?
Yo creo que el último tiempo se ha ampliado el público. No se si es un publico reflexivo o es un publico que busca en el teatro un lugar de introspección o de de búsqueda de verdades o de refutarlas… yo creo que la mayoría de la gente que hoy en día va al teatro va en busca de entretención y sin duda el teatro debe cumplir con eso, pero tiene que acercarse más al concepto de diversión, que es verter dos veces o dar dos versiones y una versión es entretener y por otro lado enfrentar al público con su vida, sus delirios, deseos, sus obsesiones, sus fantasmas… Y eso es algo que el público en general no se logra, el público tiene unos sesgos súper claros, cuando yo voy al teatro siempre me encuentro con el mismo público. Y ese público son estudiantes de teatro o gente de teatro, el público del teatro es gente de teatro. Y luego el resto del público no tiene más intensión que entretenerse, yo hago la diferencia entre esos dos públicos. La gente ligada al teatro, actores o amigos, gente cercana al circulo y luego la gente que quiere ir a divertirse, que va por ejemplo al teatro de la memoria y luego sale hablando que la obra es pésima porque no entendió nada y porque le dijeron que eran unos burgueses de mierda, como pasó con Mano de Obra, por ejemplo. Y no es que la gente no entienda, sino que no quiere escuchar no más. Prefiere vivir esta felicidad de salir al teatro una vez al año…
Pero ahí no será que el teatro es concebido, muchas veces, como un producto para público relacionado con el mismo teatro…?
Yo creo que hay mucho teatro para mucho publico diferente y debe existir mucho mas teatro del que hay ahora…. revistas, comedias musicales… acá en Chile hay mucho teatro que no se hace. Yo no creo que el teatro este dirigido solo a un ámbito de divertir, tiene que haber teatro para todo, el problema es que el público está desinformado y prefiere ir a ver una cara de televisión sin saber efectivamente qué es lo que está haciendo esa persona. Entonces puede pasar que alguien que se quiere entretener con una obra de teatro arruine su fin de semana por ir a ver a la actriz de televisión que está en una obra en que se aburrió eternamente, pagó 7mil pesos y se queda con una sensación del teatro que no es correcta. En ese caso sería mejor que se informara y averiguara qué tipo de obra le conviene más ir a ver.
El director puede querer apuntar sus obras a un público más ‘elitista’ culturalmente, ligado quizás al mismo mundo del teatro?
Mira, yo creo que cada director apunta a donde puede. En este país existen directores que tienen una política y una poética interesante y a veces les resulta y a veces no. Uno como artista y creador apunta hasta donde puede. La última obra que yo estoy haciendo se llena y va mucha gente, pero no a todo el mundo le gusta porque habla del tema de la pedofilia y bueno todos tenemos historias con el tema y de alguna manera de que el montaje defienda al victimario y lo ponga al mismo nivel de la victima, hace que la gente entre en conflicto, y eso a la gente le gusta y no le gusta, entonces uno apunta hasta donde puede. Uno hace su reflexión escénica y trata de ver la complementación con el público. Yo no sé si haya directores que se dirigen a un público más elitista o a grupos más cultos, pero sí se que hay diferentes tipos de teatro y no todo el publico esta habituado a ese tipo de teatro. El acercamiento al teatro más profundo, más político, debe ser más paulatino. El teatro debe funcionar como un lugar de encanto para el publico y no como un lugar de rechazo, conozco mucha gente que va a ver ciertas obras de teatro y dice no vuelvo nunca más al teatro, porque no lo entiendo, me siento tonto, no sé de qué va la obra. Tampoco voy a esto de que todo el teatro debería comprenderse o entenderse, sino que digo que el público debería estar más informado con respecto a las obras que va a ver, y eso es responsabilidad de los artistas porque tengo la sensación de que uno con tal de que vaya publico a su obra es capaz de hacer muchas cosas, pero eso no es bueno del todo, no sabes qué puedes generar en el espectador… o sea, es bien delicado.
Supongo que también tiene que ver ahí el proceso de aprendizaje de la audiencia…
Claro, de hecho, yo no sé si conoces la iniciativa de la Soledad Lagos que se llama Escuela de Espectadores, ellos luego de las funciones hacen una especie de charla con el director o el dramaturgo con el público y explican un poco de qué las obras. Entonces creo que depende de los artistas pero también depende de la responsabilidad del público. Yo no llevaría a mi hijo de cinco años a ver una obra que trata de la pedofilia, y a la obra que estoy haciendo ha llegado gente con niños de cinco, siete, nueve y hasta once años, sobre todo si hay una niña que muestra las pechugas en el escenario y el tío se las toca. Es algo delicado., Sobre todo cuando el público cree que el teatro es un lugar de esparcimiento más y si bien es uno más, es uno más con cierta delicadeza, porque existe público en vivo y actores en vivo. No es que no le puedes decir que eso es ficción, porque el niño no alcanza a discernir.
Crees entonces que se ha devaluado un poco los valores del teatro para asimilarlo erróneamente con el cine?
Es que es más fácil comprar un dvd pirata y ponérselo a un niño… el teatro tiene que ver también con un acto ritual, o sea, la gente tiene que preparase a una hora, llegar al teatro, reservar antes si la obra tiene un éxito… Es un rito que incluye la espera, la fila…
Tu crees que hay teatro pensado como un producto de masas?
Si, yo creo que si. Tiene que existir ese teatro y afortunadamente existe. Es el mal llamado teatro comercial, que busca la manera de solventarse y trabajar a partir de espectáculos livianos. Creo que ese teatro es fundamental que exista, porque si no existe ese teatro, porque si no el otro teatro tampoco podría existir por contraste. Creo que tienen que existir todos los tipos de teatro posibles. Pero si tu me hablas de un teatro más popular eso hasta el día de hoy no es muy real. Vivimos una apertura política y cultural hacia los sectores más débiles económicamente, pero no veo cuales son los efectos que provoca ese discurso en torno a las masas. Yo no sé la periferia de Santiago qué educación cultural teatral tiene, es imposible. Una entrada al teatro la más barata vale 3 lucas y las caras hasta 12 mil. Y esa gente no tiene acceso a ese tipo de teatro y entendiendo que los más caros, los más populares, son a los que la gente podría acceder.
Ahí entonces el concepto popular se enreda entre lo popular temático y lo popular en el sentido acceso…
Bueno, es absolutamente contradictorio eso. Pasa acá. Es súper raro porque cuando se pretende hacer iniciativas populares, siempre hay gente amateur que se dedica a eso, no hay un discurso político concreto y a mi gusto, criterio y opinión, los artistas más respetados trabajan en pequeñas salas de teatro con capacidad para 60 o 70 personas. Entonces yo no puedo pretender que mi teatro sea popular con ese dilema.
Hay directores a los que les gusta que su público sea reducido?
Es difícil hablar de eso, yo creo que, para mi, mientras más gente vea tu espectáculo, mejor para ti. Así la obra se completa, las obras no se completan con cuatro personas. Uno no tiene que poner restricciones a la cantidad de gente que pueda acceder a tu obra, a menos que sea una propuesta estética que no te permita hacerla en grandes espacios. Yo creo que el problema radica en que uno como artista hace lo que puede. Yo no creo en estos artistas dioses o que cambian el curso de la humanidad, porque creo que el arte no es tan importante. Es fundamental, es político… pero realmente a nadie le importa. Y el teatro en particular que es el hermano bastardo de las artes, la dramaturgia y la dirección, que son los hermanos pobres de las artes, no tienen ese poder. Entonces pretender hacer un teatro mesiánico me parece un poco gótico. Creo que uno puede hacer lo que puede hacer y reflexionar en torno a lo que pueda reflexionar de manera más o menos profunda. Pero me parece que es importante que cada uno asuma eso para que el público de teatro se eduque para que pueda llegar a ver lo que realmente quiera ver..
Cual variable importa más, sociocultural, socioeconómica, la ubicación geográfica…
En el teatro, todos mis maestros siempre han dicho: “lo que más importa es el boca a boca”. El que dicen que la obra es buena y la obra se llena. Me ha tocado participar en obras con actores de televisión y esa obra se llena casi siempre. Yo creo que los medios de comunicación masiva importan mucho más al momento de vender una obra, y mis maestro generalmente me dicen que no, pero ellos trabajan con personajes mediáticos, entonces claro, es importante. Ahora, si se conjugan las dos cosas, supongo que será mejor. Cuando le preguntan a la gente porqué no va al teatro, suelen decir que es muy caro, cuando tu les explican que vale lo mismo que una entrada al cine, en algunos teatros, se sorprenden, yo creo que la gente no va al teatro por desinformación. Porque requiere un esfuerzo mayor y el chileno es muy flojo. Requiere prepararse, ri al lugar, retirar las entradas, correr el riesgo de que no te guste…
En ese sentido la crítica desde los medios no te ayuda, muy pocas veces tienes información sobre las obras en cartelera…
Para tener un espacio en el diario les importa mucho más las siliconas de una modelo que se puso 500cc y eso aparece al lado de tu crítica o de la cartelera. Obviamente si yo estoy leyendo me interesan más las tetas de esta niña que ver la cartelera y si aparecen en la misma página… Entonces la prensa no es nada generosa con eso. Y en televisión no hay tampoco… como gran cosa Hora 25, alas 2 de la mañana.
Y la ubicación geográfica de la oferta qué tanto importa?
Yo creo que importa, pero no es determinante. Yo he ido a ver obras importantes en barrios que no son tradicionales. Si la gente sabe que en alguien lugar va a pasar algo va a ese lugar. O sea ir a un lugar u otro, da lo mismo. Quizás es que se asocia ir al teatro con después ir a comer o a tomar algo, entonces ahí Bellavista o Lastarria tienen ventajas, pero no sé.
Entonces lo más importante para ti vendría siendo el acceso a la información.
Si, la difusión. Pero más que la información es la presencia de los medios de comunicación masiva. La presencia de la televisión en algún espectáculo. Algún rostro televisivo te asegura un éxito. Vicuña por ejemplo estaba haciendo El Amante en el Parque Arauco y se llenó todos los días, dos semanas después hubo un trabajo maravilloso que dirigió Alejandro Castillo, en la misma sala, y no ha tenido mucho público… a pesar de tener las mismas condiciones.
Y cómo ves la producción y consumo del teatro infantil?
Yo la verdad es que desconozco bastante del teatro infantil, he visto un par de espectáculos por razones académicas y me han parecido bastante ‘infantiles’ para ser infantiles… El teatro infantil es un lugar en desarrollo, que nunca se ha tomado en serio. Parece que lo que hacia el Vasco Moulian era interesante, yo no vi nada de eso. La verdad es que desconozco del teatro infantil para hablar.
Y el teatro por televisión, qué opinas de este?
Es televisión. Lo que pasa es que está en formato de teatro, pero es televisión con público, con cortes… muy cercano a las series de Hollywood. Pero ya el hecho de que este en una pantalla de televisión ya es otra cosa.
Conoces de alguna forma contractual que se da?
Si, lo que pasa es que yo he trabajado en teatro institucional y en teatro particular. Cuando uno trabaja en los particulares, independientes, generalmente no hay contratos, hay acuerdos de palabras. Pero en la Universidad de Chile, en el departamento de teatro, se dan contratos escritos y son convenios súper claros y súper concretos, todo se firma. Pero es más común el contrato de palabra, de compromiso… sin seguridad social.
Se puede vivir del teatro en Chile?
Yo creo que no. De hacer teatro no. Yo creo que todo ser humano necesita cierta proyección y no vivir al día y siento que los proyectos teatrales duran seis meses con suerte, a menos que sea un éxito de taquilla que dura un año. Pero por ejemplo pensar en tener un hijo es imposible, o pensar en comprar a largo plazo. Afortunadamente hay gente que ha podido vivir del teatro, pero haciendo diferentes maniobras. Sobre todo con el tema de la docencia. También depende de lo que uno entienda por vivir del teatro, yo creo que ni tres personas pueden pagar las cuentas con la plata que les da el teatro. Pero también depende del estrato social al que pertenezcas, hay gente que estudia teatro y no necesita trabajar jamás. Yo hago docencia desde el 99, se abrieron muchas academias en el país, por lo menos 30. ¿Cómo se va a poder vivir del teatro si cada año egresan al menos 300 actores?
Cuéntame un poco cómo se produjo el cambio temático entre el periodo de la dictadura y el regreso a la democracia en Chile.
Es radical. No sólo por la dramaturgia sino por el trabajo escénico. De las historias más macro que se contaban en la dictadura, en términos que se abordaban desde una ideología, de un siempre querer salir de esta rigidez que significa la dictadura, se pasa a historias más personales. Al individuo como un crisol, como un objeto de estudio. A historias íntimas, historias personales, con una forma de narrar diferente, sin unidades de lugar, de espacio, de acción. El vuelco es radical. Si antes se hablaba de ciertos contenidos sociales a nivel macro, ahora se habla de ciertos contenidos sociales a nivel micro. Entonces lo que importa tiene que ver un poco más con las percepciones individuales del ser humano que con las globales, quizás más referidas a una ideología. En la dictadura e ocupaba mucho la metáfora para poder narrar lo que no se podía decir, ahora ya no es necesaria la metáfora, entonces la evidenciación , no solo en el texto sino en la dirección y la puesta escena, permite que el teatro vuelva al realismo por un lado y por otro lado ese realismo sea reconvertido en instancias más poéticas de creación y no tan ligadas a una necesidad social de decir algo. Antes había un enemigo súper claro, ahora los focos de atención son múltiples. El ser humano ya no se define en relación a la ideología.
En términos de puesta en escena, el director anteriormente tenía cierto carácter moralizante, quería dar un juicio de valor en torno a los hechos, ahora creo que es mucho más libre y más amplio, hace lo que siente desde su punto de vista y que el publico arme sus conclusiones. Antes se buscaba generar una posición política, que ahora existe pero a nivel particular, no a nivel colectivo.
También es interesante la relación con lo económico, el teatro chileno siempre se ha caracterizado por cierta precariedad que lo ha forzado a buscar soluciones creativas. Ahora vemos grandes escenografías, con grandes vestuarios, pero sin contenido. Ahí también hay una interesante reflexión que hacer. Eso es la mcdonnalización del teatro.
Cúal ha sido entonces el papel del Estado en estos últimos 18 años?
Tirar plata como loco. Pero sin investigar el fenómeno. El rol del estado no se ha asumido desde la investigación y eso ha permitido que haya mucha manga ancha respecto de cómo sale el dinero pero no sobre cómo ese dinero se puede convertir en capital cultural. Porque si bien ha habido obras fundamentales, nadie ha reflexionado en torno a eso. Entonces nadie sabe realmente qué es lo que se ha hecho y el capital cultural está muerto. Yo como evaluador del Fondart he visto las retribuciones que hacen los artistas arrinconadas en las oficinas del fondo. La producción no sirve del todo si no hay reflexión en torno a ella. El gobierno se hizo cargo un poco abriendo la línea de investigación, pero no ha sido suficiente porque no hay gente preparada para investigar. Chile no tiene memoria, por ejemplo la obra Pratt. Causó revuelo y se cuestionó, sin embargo hoy ya nadie se acuerda de eso. Nadie toma en serio el fenómeno del teatro. La deuda del estado, más allá de la plata, es hacer una reflexión en torno al teatro más allá de las cúpulas del teatro.
Cómo ves la relación nuevos medios y teatros, tanto en el sentido plástico como en la difusión?
Yo creo que desde mediados de los noventas se esta trabajando en teatro con nuevos medios, como un híbrido. Pero hay gente que considera que meter nuevos medios significa solo intentar ser postmoderno sin ningún cuestionamiento más allá de lo meramente audiovisual. El recurso audiovisual como poética es fundamental, sobre todo en términos de postproducción. Hay compañías que están incorporando videos en las obras……..
El teatro puede valerse de todos los medios que quiera porque es un arte en vivo, es un arte representativo, entonces tiene múltiples lecturas. Los nuevos medios es lo próximo en el teatro